Nikon S

Esta cámara fue realmente el primer éxito comercial de la marca. Su exportación a los Estados Unidos de América marcó el devenir del modelo y el fabricante. Nippon Kogaku K.K. decidió seguir apostando por el tamaño de negativo 24 x 34 mm más pequeño que Leica. Su salida al mercado fue en enero de 1951, unos meses antes del final de la ocupación americana en Japón. Por tanto las primeras unidades van marcadas MIOJ (Made In Occupied Japan). No está clara la cantidad de cámaras marcadas, pero se cree que unas 200 unidades. Estas son las más buscadas por los coleccionistas, por delante de las que tienen un número de serie de 8 dígitos, y las habituales de 7 dígitos. Todas son técnicamente iguales, pero su antigüedad y escasez las revaloriza. Especialmente raras son las pocas unidades sacadas en negro, supuestamente fabricadas para la revista Life. La Nikon S es la última cámara que se basa en el diseño 6FB, de 1946, inspirado en la Contax II, aunque con un diseño de obturador mucho más sencillo y fiable (similar a Leica). En sus algo más de tres años de producción se fabricaron 35127 unidades, lo que fue considerado un gran éxito por Nippon Kogaku. Uno de los factores que contribuyeron al avance de la marca como fabricante de cámaras, fue la merecida buena fama de los objetivos Nikkor, especialmente por el 85mm f2.0. Su calidad óptica y su construcción fiable y duradera ya eran bien conocidas entre los fotógrafos profesionales del momento. Su utilización por reporteros de guerra en Corea terminó por convencer al público en general.

La S fue la primera Nikon en incorporar contactos para flash y una zapata de accesorios con dos empujadores para mayor seguridad de anclaje. La conexión de sincronización del flash es doble, una (S) para el rango de velocidades de obturación comprendidas entre 1/8 y 1 segundo, y la otra (F) para las velocidades más rápidas (de 1/20 a 1/500 de segundo). Las últimas unidades del modelo M, conocidas popularmente como Ms, son exactamente iguales que las S excepto que llevan una letra M delante del número de serie.

Es una buena cámara para utilizar actualmente. Eso si no se quiere usar flash. Lo de tener que usar un flash de bombillas es muy poco operativo. Su visor es algo pequeño, aunque suficiente. El enfoque desde la rueda dentada situada delante del disparador, necesita de un poco de adaptación. Pero cuando el fotógrafo ya se ha acostumbrado no ofrece problemas. El paso de película y rebobinado son algo lentos. La tapa trasera se quita completamente girando dos mandos situados en la base. Esto facilita el proceso de cargar la cámara con un nuevo carrete.

Dentro de la familia de cámaras Nikon con telémetro la S es la que tiene un precio más asequible. La S2, al ser bastante más cómoda y rápida de utilización, es más buscada por los coleccionistas que además del simple acto de la posesión, quieren fotografiar habitualmente con ella. Los otros modelos son más escasos, y eso los convierte en prohibitivos para la mayoría de los bolsillos. Por tanto, La Nikon S es un buen comienzo para conocer las Nikon de telémetro e iniciarse en su utilización. Es una cámara que nos dará bastantes satisfacciones y unas fotografías de calidad.

Galería fotográfica (clicar en la imagen para ampliar)

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